Capacitan a profesionales de GERESA a fin de fortalecer estrategias de salud mental

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Cerca del 70 por ciento de la mujer alguna vez sufrieron algún tipo de violencia por parte del esposo o compañero.

La violencia familiar es uno de los más grandes problemas que sufre el país y, por cierto, la región liberteña también la sufre en gran medida, ante lo cual el Gobierno Regional La Libertad a través del sector Salud viene realizando un trabajo articulado con los demás sectores para hacerle frente.

Precisamente, en la encuesta Demográfica y de Salud Familiar-ENDES, que realizó el Instituto Nacional de Estadística e Informática, a nivel nacional, el 70,8% de las mujeres alguna vez sufrieron algún tipo de violencia por parte del esposo o compañero.

Frente a ese escenario, se reconoce la importancia del fortalecimiento de capacidades técnicas y asistenciales de los profesionales de la Salud Mental. Por ello se ha planteado un Plan de Capacitación dirigido a los equipos de profesionales que atienden en emergencia, pediatría y salud mental.

Dentro de dicho plan de capacitación se lleva a cabo un curso integral, que consta de tres días, donde se abordarán temas como situación y ley de la salud mental, Kit de emergencia en Salud Sexual y Reproductiva, abordaje en casos de violencia, articulación multisectorial y atención a víctimas de violencia basada en género, entre otros.

Es importante entonces señalar que siendo la violencia a la mujer el tipo de violencia de mayor arraigo, es también necesario realizar una labor con los diversos agentes como prestadores de salud, la policía, profesores y los operadores de justicia, quienes tienen la responsabilidad de asegurar el acceso a la justicia, atención y recuperación de la salud de las víctimas, mediante el diseño e implementación de políticas, programas y marcos normativos.

En la actualidad, son millones de personas en el mundo que mueren como consecuencia de actos de violencia, siendo entre los más frecuentes la violencia sexual, de pareja, personas con discapacidad, colectiva (guerras, barras bravas, callejera, pandillas, entre otras) así como las respectivas secuelas crónicas por intentos de suicidio.

La violencia sexual constituye una vulneración de los derechos humanos en su forma más extrema, ya que atenta contra la dignidad, la libertad y la autonomía de las personas que la sufren, quienes su mayoría son mujeres.

Las consecuencias de la violencia sexual son el trauma físico y psicológico, el posible contagio de infecciones de transmisión sexual ITS VIH y el riesgo de embarazo no deseado, el aborto provocado en condiciones de riesgo, la maternidad impuesta y el surgimiento de problemas de salud mental, sexual y reproductiva.

Cabe resaltar que se busca un trabajo mancomunado para la atención de pacientes en salud mental, integrando a profesionales de distintas especialidades para fortalecer sus conocimientos en el tema.